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Pacientes con miedo al dentista

Tenerle miedo al dentista es común y tiene explicación: casi siempre viene de una experiencia concreta, muchas veces de la infancia. No es un defecto tuyo ni algo que tengas que justificar. Si es tu caso, esta página es para ti.

Lo que reconocemos

Sabemos que para algunas personas pedir la hora ya cuesta. Que a veces se posterga una molestia durante años por no volver a sentarse en el sillón. No venimos a decirte que “no es para tanto”. Venimos a hacer las cosas de otra manera.

Qué hacemos distinto

  • Partimos conversando, no atendiendo. La primera hora puede ser solo para conocernos, mirar sin hacer nada y armar un plan a tu ritmo. Tú marcas la velocidad.
  • Te explicamos antes de cada paso. Nada pasa sin que sepas qué es, por qué y cuánto va a durar. Sin sorpresas.
  • Acordamos una señal para parar. Si en algún momento necesitas un descanso, lo haces. Levantas la mano y nos detenemos.
  • Vamos por partes. No es obligatorio resolver todo de una vez. Podemos empezar por lo más simple y avanzar cuando te sientas cómodo.
  • Puedes venir acompañado. Si te ayuda tener a alguien de confianza al lado, es bienvenido.

COPY: sedación consciente u otra técnica de manejo de ansiedad — incluir solo con confirmación de Marco (§0)

Cómo empezar

No hace falta que llegues con todo decidido. Un primer paso posible es escribirnos y contarnos que te da miedo o que hace tiempo que no vas al dentista. Esa sola frase nos basta para recibirte con más calma.